Autoridad Pedagógica: ¿y cómo lo hago?
Caminando el colegio desde temprano, recorriendo los tres pisos de aulas, que esté en orden, el saludo de la mañana, ese mágico "buenos días" a cada preceptor.
Luego en la formación de la mañana, acompañando a los estudiantes en el inicio.
Recorriendo las galerías, para que, ya iniciada la jornada, supervisar que las aulas estén con todos sus protagonistas a pleno.
Esta prioridad de agenda se convirtió en una actividad indelegable, y hasta esperada por los estudiantes.
El recorrido en los recreos, en un patio de dimensiones tan grandes, reforzando los acercamientos, vínculos, los buenos tratos, fomentando el diálogo informal.
Acompañar el regreso al
aula. Más allá de la autoridad que se va reforzando, el estar cerca de los
estudiantes, se entiende y comprende la realidad que se construye día a día,
entre todos.
Citando a Claudia Romero (1) "la presencia del director y vicedirector es continua y sus ausencias son excepcionales" . Y así es. La presencia en la institución, en toda su extensión, es imprescindible para la construcción de la autoridad pedagógica.
La perseverancia en sostener una rutina matutina impostergable, para iniciar la mañana.
¿Porqué construir una autoridad pedagógica? La autoridad por sí misma casi...casi no existe. Hay mucha bibliografía en administración de recursos humanos sobre autoridad. La autoridad no viene dada por la envestidura. Se construye. ¿Y para qué construirla? Los estudiantes necesitan vivenciar una relación con la autoridad, responsable de contenerlos a ellos, muy cercana. Tal vez, la carencia de autoridad en los hogares, desde esa responsabilidad de acompañar su crecimiento y desarrollo, nos interpela a estar muy cerca, desde la responsabilidad de adultos y de la responsabilidad del cargo.
(1) Claudia Romero"Hacer de una escuela, una buena escuela" evaluación y mejora de la gestión escolar. (AiqueEducación) pag 9

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